En Paidós se ofrece un proyecto académico totalmente diferente al de la mayoría de las escuelas privadas, ya que no se cuenta con los mismos recursos económicos, por ello las posibilidades son limitadas. Esta característica hace que la cuestión administrativa se asuma desde una perspectiva más realista y en donde la economía se pone al servicio de la pedagogía.

Esta perspectiva toma en cuenta la situación económica de las familias de los niños y las niñas que asisten a Paidós y por ello desde febrero de 1986 se inaugura una nueva forma de gestión económica basada en un sistema de colegiaturas escalonadas. Esta posibilidad está vinculada a la preocupación de los padres por mantener a sus hijos en el espacio educativo de su elección y menos dependiente de su situación económica.

Este sistema se basa en los ingresos de los padres de familia y también está ligada a la firma de un convenio de colaboración entre padres y escuelo. Es decir, a cambio del descuento definido por el estudio socioeconómico de la familia, ésta se compromete a cooperar con el cuidado y mantenimiento de la escuela, considerando sus habilidades. Ir logrando integrar los valores, las expectativas, los ideales y los deseos en Paidós ha sido una empresa compleja, difícil y sistemática, aún cuando nunca ha dejado de dar satisfacciones importantes.

En el caso del sistema de colegiaturas diferenciadas que abre espacios de equidad para familias con diversos niveles económicos, este deseo se ha cruzado con la necesidad de hacer funcionar el mecanismo de apoyos sustitutos de pago o de parte del pago, a fin de no convertirse en “becas regalo”, sino en espacios de participación social. Es así como en Paidós se han ensayado diversas estrategias para que las familias que solicitan los apoyos de becas, se conviertan en colaboradores permanentes que nos ayudan a mantener y cuidar la escuela.

Se han ensayado asambleas horizontales para la designación y evaluación de tareas: la participación de maestras/os del equipo para coordinar a los padres, o la designación de responsables para que funcione ese sistema de apoyo. No se ha logrado al cien por ciento nuestros objetivos, pero tenemos hoy en día muchos apoyos de madres y padres que se sienten involucrados en esta parte económica del proyecto y que trabajan con cariño y compromiso en la escuela.

Así, el trabajo de mantenimiento, electricidad, limpieza específica, pintura, carpintería, plomería, reparaciones eléctricas y electrónica, jardinería, reciclado de papel, guardias en la entrada y salida, es asumido por madres y padres. La intención: compartir no sólo la ideología, la propuesta pedagógica, las fiestas, las visitas, las evaluaciones, los desayunos o los libros de vida, sino también el edificio, los espacios, las bodegas, los salones y las bardas.

En este intento de integración buscamos hacer posible una escuela donde la equidad empiece a reflejarse en sus acciones, en su estructura y en sus prácticas cotidianas.